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Trucos para salir bien en las fotos de boda

El álbum de fotos de boda es el recuerdo imborrable del día de tu boda y a la vuelta de la luna de miel no tendrás otra preocupación que hojear una y otra vez esa recopilación del mejor día de tu vida. Date cuenta que aquel día está uno en una nube y no consigue disfrutar de todos y de todo al cien por cien. Hay muchas parejas de recién casados que se dan cuenta de varios detalles observando las fotos, detalles que, con los nervios, no consiguieron ver.

Las fotos son pues una fuente muy importante de sueño e ilusión, ya que gracias a ellas podrás revivir todas las veces que tú quieras ese momento de máxima felicidad.
Pues bien, si eres como la mayoría de los novios, no te hará mucha gracia tener que posar para el fotógrafo y te ves poco favorecido en las fotos. Le pasa a mucha gente, sin embargo con algunos sencillos trucos, quizás no poses como un profesional pero sí puedes mejorar notablemente tu aspecto y conseguir unas fotos estupendas y muy originales.

Tomar el tiempo
La llegada de la novia es un momento de expectación donde comienzan las primeras fotos. Da igual si te casas por la iglesia o por el juzgado, hay que dar la cara desde el principio. Cuando bajes del coche y estés a punto de recorrer el pasillo central, bajo la mirada de admiración de los invitados y la carita de tu futuro marido hecho un flan, te darás cuenta de que vas a ser el centro de atención para todo el día.
Tómate el tiempo al andar hasta el altar. Es tu día, es tu fiesta, es tu boda. Normalmente, y así se lo deseamos a todas, no volverá a pasar nunca así que hay que saborear ese dulce momento. Relájate e inspira la energía positiva que se desprende de tus invitados. Avisa al padrino que no es ninguna carrera y que quieres andar despacio para que la emoción llegue hasta el colmo, sin quitarle ojo a tu pareja, emocionadito, esperándote en el altar, también puedes mirar a tus invitados, buscar caras conocidas y sonreírles.

Una novia natural
Vale, no es fácil cuando todo el mundo te está mirando y llevas puesto un traje a lo mejor un poco incómodo que nunca habías llevado antes. No dejes de sonreír, saludar a tu familia con un gesto de la cabeza o con la mano, aunque claro sin pasarte ni olvidarte de tu objetivo principal: llegar al lado de tu media naranja. Es una garantía de fotos originales y relajadas. No hay nada peor que una novia seria que en vez de casarse con el hombre que quiere libremente da más bien la sensación de que va a a un funeral.

El ramo de la novia
Es todo un arte llevar correctamente el ramo de la novia. Normalmente, según el tipo de ramo que lleves, hay una manera distinta de llevarlo, pero claro con los nervios muchas novias se olvidan de todos los consejos que les haya podido dar el fotógrafo. La única cosa que no se te debe olvidar es que el fotógrafo y por lo tanto las fotos no tienen el mismo ángulo de vista del ramo que tú. Tienes que inclinarlo ligeramente hacia adelante (no demasiado) para que se vea mejor las flores del ramo. No lo lleves muy alto, te taparía y sería una pena que no se pudiera apreciar el traje que llevas ansiosa meses por lucir, ¿no crees?

La luz
La mejor luz para las fotos es la luz natural por lo que deberás fijar la hora de la ceremonia contando con tiempo después para echaros las fotos sin que os moleste el anochecer (el atardecer a veces, sobre todo en verano, puede ser interesante) Sin embargo en la iglesia hay que recurrir al flash. Para que salga mejor, adórnala si puedes con velas, el resultado es muy bonito.
Muchos invitados querrán echaros fotos pero el más importante siempre es el fotógrafo oficial porque tiene todas las herramientas para que salgan perfectas, así que intenta mirarlo siempre a él y dedicarle algunas miradas a los demás, que también podrán sacarte de forma natural es decir, no mirando al objetivo. Esas fotos tipo “robados” son a veces muy interesantes.

Algunos trucos de parejas de recién casados:
“No intentar parecer otra persona, si sueles llevar el pelo suelto y pintarte poco, no te hagas un moño trabajado ni pintarte demasiado, no te reconocerán tus invitados ni tú a ti misma.” Clara

“Evitar las flores de lis en el ramo ya que manchan el vestido. Si os pasa, una solución: hacer una mezcla con zumo de limón y agua fría” Manuela

“No contratar un vídeo por ahorrar algo es un error, después es un recuerdo tremendo y mucho más vivo que las fotos” Virginia

« Mirar muchas fotos de novios y elegir algunas puestas en escena originales para comentárselas al fotógrafo, sino, te quedas con las típicas fotos estándar de todos los novios” Natacha

Otros trucos
Evitar mirar fijamente al objetivo, las fotos serán más naturales.

Si hay una diferencia de altura entre el novio y la novia, él no debe intentar agacharse para estar a la altura de su dulcinea, el resultado nunca es bonito. Es preferible posar rectos y con soltura para no parecer ridículos.

No dejes las manos y los brazos colgando como si fueras un muñeco. Tienen que hacer algo: llevar juntos el ramo, posar el brazo en el hombro del otro, mano en la mano, o utilizar los complementos que tenéis (guantes, bolsito, ramo, sombrero…)

Por si no lo hace el fotógrafo, pídele a un amigo que tenga una buena cámara que eche fotos a los detalles: la decoración de las mesas, los zapatos que llevas, los pendientes, el peinado y el traje vistos de espalda, las alianzas… todo esto sin que lo sepas, para que parezca más natural. Recuerda que una foto no es necesariamente una cara, a veces unos detalles cogidos de cerca y bien enfocados también cuentan muchas historias y dejan ver las cosas con otra perspectiva.